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El ídolo de la Selección Mexicana juega esta noche su último partido a sus 41 años. Más que el segundo máximo goleador de la historia de la Tri, por delante del mítico Hugo Sánchez, se despide un auténtico artista del gol. Cuauhtémoc Blanco es un futbolista “diferente”: irregular pero genial, anárquico pero influyente.

Con 26 años, Cuauhtémoc Blanco ya hacía historia con la Selección Mexicana derrotando a Brasil en la Copa Confederaciones de 1999. Máximo goleador y mejor jugador de la competición, también es el máximo anotador de la historia de la Copa Confederaciones, empatado con Ronaldinho (9 goles).

Genio y figura, destacó hasta en su poca exitosa étapa en el fútbol español. Sólo anotó dos goles en sus dos temporadas con el Valladolid, pero hablamos de golazos, uno de ellos con anécdota: su magistral lanzamiento de falta supuso el empate del Valladolid ante el Real Madrid. Más allá de la gesta en el Santiago Bernabeu, aquel gol hizo perder a sus compañeros una quiniela de 4 millones de pesetas, pues habían apostado por su propia derrota.

Habilidoso, pillo, teatrero e impulsivo, también tuvo su pérdida de papeles, como muchos artistas del balón. Fue suspendido un año por la Conmebol por agresiones a los jugadores del Sao Caetano en la Copa Libertadores de 2004, pero aún así es el máximo goleador mexicano en la historia de esa competición, con 15 tantos.

Lo mismo ocurre con los Mundiales. Pese al clamor popular, no fue incluido en la lista para el Mundial 2006, pero logró hacer historia en la siguiente edición:
su gol ante Francia en la Copa del Mundo de 2010 le convirtió en el único jugador mexicano en marcar en tres Mundiales (1998, 2002 y 2010).
Antes de esa cita, sus supuestas horas bajas le habían llevado al Chicago Fire en 2007, pero ni así pasó desapercibido. Logró el mejor gol de la Major League Soccer y fue nominado a jugador más valioso del campeonato.

Esta noche (tres de la madrugada en Europa) saldrá de titular con la Tri ante Israel. Cuauhtémoc, como no, prometió diversión. Seguramente nos obsequiará con una “cuauhtéminha”, un invento suyo que consiste en bloquear el balón entre los dos pies y saltar con él para escaparse de los defensas. Hasta siempre, artista.

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Texto: Román Bellver (@Romanbellver)
Foto: Offside

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