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DIEGO PERETTI

Diego Peretti ejerció como psiquiatra antes de convertirse en actor. El público español lo descubrió en la comedia No sos vos, soy yo, así como en la película Maktub o la serie Cuestión de Sexo. En Argentina, alterna cine con series y teatro, pero nunca olvida su otra gran pasión: el fútbol.

Texto: Román Bellver (@Romanbellver)
Fotos: Alejandra López

Debutó como actor siendo todavía psiquiatra: ¿Le generó algún problema ese doble empleo?
¡Firmaba recetas con medicación y al dorso me pedían un autógrafo! Temía que lo de hacerme popular afectara al funcionamiento terapéutico en las entrevistas con los pacientes. Pero observé sorprendido que los pacientes, lejos de perder respeto ante el cómico de una serie, ganaban en confianza, e incluso se flexibilizaba la relación. Fue un efecto no buscado pero gracioso. Recuerdo ese tipo de cosas con mucho afecto.

¿Qué actores le marcaron?
A Jerry Lewis lo imitaba de chico. Fue la primera vez que me puse a actuar enfrente de mi familia. Me llegaba mucho sobre todo por la forma tan exageradamente histriónica con la que actuaba. Me interesa mucho fijarme en el trabajo de actores de varias épocas. Muchos de mi país, otros conocidos mundialmente, principalmente de lo años 70, como Robert Duvall, Al Pacino, Anthony Hopkins, Marlon Brando, o Montgomery Clift. Actualmente me encantan Javier Bardem y Benicio Del Toro.

“Maradona llevó a Argentina más lejos que Passarella, Bielsa y Pekerman”

Cuéntenos su actualidad y proyectos…
En Buenos Aires llevo dos temporadas haciendo la serie “En Terapia”, conocida mundialmente como “In Treatment”, creada por HBO. En el cine trabajé en “Wacolda” que estuvo nominada a los Goya y prenominada a los Oscars, así como en la película “Reconstrucción”. Ahora estoy haciendo una obra de teatro, “El Placard”, adaptación de la famosa película francesa.

¿Cuál es su relación con el fútbol?
Tengo una relación muy estrecha con el fútbol, desde chiquito. Soy futbolista amateur, toda mi vida jugué al fútbol, y sigo haciéndolo de vez en cuando. Juego de número dos. Aquí, en Argentina, es el puesto de central derecho.

¿Cuándo fue a un estadio por primera vez?
Fui a ver un España-Argentina que se jugó acá en el estadio de River Plate, en 1974, porque mi familia por parte de mi madre es española. Cada vez que venía España a jugar, me llevaban mis tíos a verlo. Aquel partido fue doblemente especial, porque era el primero de César Luis Menotti como entrenador de la Selección Argentina.

¿De qué equipo es?
De River Plate. Estuvo en descenso, fue una mala época. Pero ahora Ramón Diaz, el más ganador en la historia de River Plate, volvió a tomar las riendas del equipo y logró hacerlo campeón. De todas formas, se mantiene siempre la rivalidad con Boca Juniors, ya sea para ver quien está mejor o menos mal.

¿Es cierto que River es el equipo de la burguesía y Boca un equipo más popular?
Hay matices. Eso se debe al lugar donde están ubicados los estadios. El de Boca está en una zona más popular, cerca del Riachuelo, mientras que River está en una zona más residencial. Eso de que a los de River se les llama “Millonarios” y a los de Boca se les define como más populares ha ido cambiando con el tiempo. Te diría que, en estos momentos, Boca es un club más poderoso económicamente hablando que River.

“Argentina es aspirante, pero debe ganar en solidez defensiva”

¿A qué jugadores de River ve para dar muy pronto el salto a Europa?
Manuel Lanzini es un jugador con una gran habilidad, pese a ser algo inconstante. También el defensa central colombiano Eder Balanta, con sólo 21 años, tiene ya mucha proyección europea.

¿Tuvo muchos ídolos?
Seguí muy de cerca a jugadores que jugaban en mi puesto, principalmente tres. Uno era un jugador al que llamábamos Perfumo, que aquí sí es muy conocido, y que sigue desempeñándose en trabajos periodísticos. Passarella también fue un referente para mí, el holandés Krol, de la famosa Naranja Mecánica. Eran jugadores con mucha personalidad. Evidentemente, también me gustan los que son muy habilidosos, como Norberto Alonso de River, Bochini o Maradona. En Argentina, el enganche es un jugador emblemático.

¿Cómo valora la evolución del mito de Maradona desde 1986?
Maradona tiene la valentía de no quedarse petrificado y viviendo del pasado. Es una persona inquieta, con ganas de seguir viviendo. Yo lo valoro muchísimo, y lejos de bajarlo del pedestal lo subo aún más. Tiene sus virtudes y errores, sigue probando, haciendo de la vida una aventura. Prefiero a un Diego Maradona con el pasado glorioso que tuvo y con ese presente luchador, a un personaje que sólo se limite a quedar bien y a hablar por televisión y comentar sin ningún tipo de compromiso. Me resulta mas atractivo, lo valoro mucho más.

¿Qué le pareció su papel en el Mundial de Sudáfrica?
Maradona llevó a Argentina más lejos que Passarella, Bielsa y Pekerman. Me gustaba mucho como técnico, sobre todo por la mística que tenía el equipo. Quizás se equivocaron en el planteamiento contra Alemania, pero es una selección que me emocionaba, me llegaba al corazón. El estilo de Maradona se transmitió al equipo, si bien no era un equipo estratégico, si era un equipo con un gran amor propio y mucho amor a la camiseta. No es fácil ganar los partidos de un Mundial como los ganaba Argentina. Messi jugó muy bien, no metió goles, pero si no me equivoco Argentina fue uno de los equipos con más tiros al arco hasta que compitió. Creo que tenían que haberle dado la oportunidad de seguir hasta la Copa América. Hacía mucho que la Selección no me atraía así. No sé qué ocurrió, pero Maradona está con la sangre en el ojo y sus palabras son muy contundentes. A veces le doy la razón y otras le noto un sentimiento de rencor por la forma en que lo sacaron de la Selección.

Su rencor se centra en Grondona, presidente de la Federación…
Si, hace mucho tiempo que esta de presidente de la AFA. El problema es que la oposición no es muy coherente. Cuando están dentro no dicen nada, y cuando dejan de estarlo comienzan a atacar a Grondona. No sólo Maradona ahora, sino antes Passarella… Tampoco puede Grondona estar más de 30 años dirigiendo una selección, pero se aferra al puesto. Todo eso produce grandes discusiones políticas que perjudican la concentración del equipo.

“Maradona tiene la valentía de no quedarse petrificado viviendo del pasado”

¿Ve a Argentina capacitada para ganar el Mundial?
Argentina es un claro aspirante, es muy potente de mediocampo hacía adelante. El problema es que somos muy flojos de mediocampo para atrás. Somos un equipo un poco inseguro en la defensa. La clave estará en solucionar esa deficencia. Esa inseguridad es colectiva, ya que individualmente, jugadores como Otamendi o Garay están sobresaliendo. El equipo brilla por momentos pero está muy descompensado. Arriba tenemos a cuatro balazos como Higuain, Di María, Agüero y Messi. Pero por detrás de Mascherano, que jugará de 5, falta ganar en seguridad.

¿Entiende la ausencia de Tévez?
Individualmente es de Selección, pero grupalmente no ha funcionado. Ya sea con Maradona o Batista, sus dos últimas convocatorias respondieron más a la presión popular que al convencimiento del director técnico.

¿Cómo explica que el futbolista argentino sea tan “canchero”, tan competidor?
En Argentina en fútbol se vive con una gran pasión y un gran fanatismo. Que hayan salido jugadores de la talla de Di Stéfano, Maradona o Messi provoca que en cada barrio, cuando rueda la pelota, los chicos te quieran ganar sí o sí. Por eso el futbolista argentino suele ser muy ganador, con ganas de llegar a la gloria. Es una virtud y la vez un defecto, porque la presencia de tan grandes individualidades provoca dificultades a la hora de armar un equipo.

¿La violencia en los estadios es fruto de esa pasión o es un problema social?
Las dos cosas. Socialmente somos un país todavía en desarrollo, con enormes injusticias sociales históricas. Eso genera violencia en los eventos masivos. A la vez se entiende el futbol desde un lugar muy extremo y ese cóctel produce actos de violencia que no nos gustan. Se está tratando de corregir. Hay que erradicarlo.

¿Suele ver fútbol europeo?
Mi mamá era socia del Real Madrid, así que suelo apoyar al Madrid. También me gustaba seguir al Valencia cuando estaban Ortega, Aimar o Kempes. Este año me gustó especialmente el Atlético de Madrid, un equipazo. También recuerdo algunos partidos del Real Madrid en los que Di María, Bale, Benzema y Ronaldo hicieron contragolpes impresionantes. Hacía mucho que no veía a cuatro tanques así.

¿Qué le pasa a Messi?
Messi desenfundó todo su talento durante las eliminatorias para el Mundial con Argentina, confirmando que es un jugador espectacular. El problema que veo con el Barça es la preocupación por encontrar ansiosamente una respuesta al bajo rendimiento de este año. Messi acapara todos los elogios, pero también libra de las críticas a sus compañeros. En la época anterior, el equipo estaba en un mejor nivel. Eso incluye a Messi, pero también a Xavi, Iniesta, Alves, Piqué o Busquets. Todos están a un nivel mucho más bajo. Se dice incluso que tanto Messi como los españoles se reservaron para el Mundial, pero yo no creo en eso, y menos jugándose unos la Liga contra el Atlético de Madrid y otros la Champions. Sencillamente, no han alcanzado su mejor nivel, falta determinar los motivos, pero no es problema de un jugador sino de equipo.

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