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El preparador físico del Besiktas, Miguel Peiró (Valencia, 20 diciembre de 1961), cumple cuatro años en Turquía tras una dilatada carrera que le llevó, entre otros, a equipos como el Atlético de Madrid, Celta, Granada o Levante. Tras ganar una Liga que se le resistía desde hacía ocho años, el equipo de Estambul, que cuenta con 13 millones de seguidores en el Mundo y 75 tiendas oficiales solo en la capital turca, es la gran sensación de la actual edición de la Champions League.

Texto: Román Bellver (@Romanbellver)

¿Qué diferencias notó en Turquía respecto a España?
Aquí hago un poco de todo. Aunque la tecnología está presente en todos los equipos, el preparador físico ejerce un poco de segundo entrenador y de ojeador para recabar informes sobre rivales europeos. La Superliga turca también se caracteriza por fichar muchos jugadores extranjeros. En el Besiktas sumamos 11 nacionalidades.

¿Cuales son los puntos fuertes del Besiktas?
Sabemos nuestras limitaciones. En Champions League hemos jugado como un equipo, los jugadores con talento se han sacrificado en defensa y han sabido interpretar cual era nuestro papel en la competición. Tambien ayuda que sean jugadores con mucha experiencia: Adriano ganó muchos títulos en el Barça, Pepe lideró muchos años la defensa del Real Madrid, Quaresma jugó en el Barça e Inter… Todos han sabido trasladar esa experiencia a la Champions. De hecho, a veces es difícil motivar a los jugadores y que no se confíen en exceso cuando les toca un rival modesto en la liga turca.

De media corremos 10 kilómetros más en Champions que en Liga

El Besiktas juega con una intensidad tremenda en Champions, como sobremotivado por dar la sorpresa…
Sí, hay mucha intensidad en Champions. Haciendo comparativas, de media corremos 10 kilómetros más en Champions que en Liga. Tambien es verdad que en Liga solemos tener bastante más posesión de balón. Hace poco llegamos al 75% y tiramos 22 veces a puerta. Sin olvidar que hay hasta 14 factores que influyen en los kilómetros que corres: si vas ganando, sueles ser un poco más conservador y correr menos. También influye si el equipo tiene la defensa más o menos adelantada.

Desde fuera, se tiene la percepción equivocada de que los jugadores van a Turquía para retirarse.
Muchos jugadores se llevan sorpresas. Por ejemplo, Álvaro Negredo, que llegó como fichaje estrella, está jugando pocos minutos. Aquí uno se gana el puesto en el día a día, como en las demás ligas. Hay grandes jugadores en el banquillo. El Fenerbahce tiene cuatro delanteros de gran nivel: Janssen, internacional con Holanda, Roberto Soldado, Fernandao y Van Persie. Cuando plantean un partido con un solo delantero, uno de ellos se queda fuera de la convocatoria… El fútbol turco es más competitivo de lo que la gente cree.

¿Qué aspectos del fútbol turco no le gustan?
Aquí se ve mucho a jugadores perder tiempo tirándose al suelo fingiendo una lesión. Contra el Kayserispor se interrumpió nuestro partido siete veces en la segunda parte. ¡Incluso el portero y su defensa se tiraron al suelo a la vez! En La Premier, cuando ocurren cosas asi, se añaden ocho o nueve minutos y nos pasa nada. Es una cuestión de fair play y la federación turca tiene que ser firme. Incluso he visto en España como un árbitro, al ver que un jugador fingía una lesión, tardaba en autorizarle a volver al campo de juego para castigarle.

¿Y lo que más le gusta?
La pasión y presión ambiental en los partidos, algo que se ha ido perdiendo un poco en España. A veces hasta es complicado escuchar el silbato del árbitro. Incluso el colegiado Mateu Lahoz dijo que tenían problemas para comunicarse entre árbitros con los transmisores. El nivel de decibelios es alucinante

¿Esa presión ambiental no se traduce en violencia?
Para nada. Hay mucho control, te sientes a gusto. En los campos pequeños sí que puede ocurrir que la policía suba en una grada y saque a una veintena de seguidores que se pasan. Si alguien lanza algún objeto, van a por él.

¿La presión mediática también es importante?
Sí, es muy fuerte. Cada mañana despiertas con cinco portadas de periódicos deportivos locales. Estamos en una ciudad de 20 millones de habitantes. Si el Ümraniyespor, actualmente en puestos de ascenso en segunda división, acabara subiendo, Estambul contaría con seis equipos en primera. Los actuales cuatro primeros de la tabla son de Estambul: además de Fenerbahçe, Galatasaray y nosotros está el Istanbul Basaksehir, actualmente líder. Es el equipo del gobierno, como una mini ciudad creada para el funcionariado… ¡incluso el presidente Erdogan inauguró el estadio haciendo el saque de honor y jugando unos minutos! Apenas suman 5000 espectadores por partido, pero tienen dinero para fichar a jugadores importantes como Adebayor o Clichy.

Sin embargo, recientemente el fútbol turco padece de problemas de liquidez…
Los problemas políticos nos han hecho mucho daño. Hay muchos extranjeros cobrando en dólares y euros, por lo que la devaluación de la moneda ha creado problemas. Nuestro presupuesto de este año tiene un agujero 30 millones de liras turcas por culpa de esa devaluación.

Cada vez salen más jugadores turcos a las demás ligas europeas, ¿estamos viviendo la eclosión del fútbol turco?
Aquí hay mucho talento: con solo 20 años, Emre Mor ya jugó en el Borussia Dortmund y en el Celta, Unes Ünal tiene un gran futuro en la Liga Española también, y la Roma apostó muy fuerte este verano por Cengiz Ünder, desembolsando más de 15 millones para ficharle. Al joven futbolista turco le sobre talento, pero le falta mejorar el trabajo táctico y físico.

Vivimos algo ináudito en el Celta de Vigo: nos renovaron el contrato al concluir la Liga y, cuatro días después, nos despedían

¿Qué jugadores le han impresionado a nivel físico?
Pepe viene con una mentalidad de entrenar muy duro. Nuestro portero, Fabricio, ex del Deportivo entrena unas seis horas diarias, puliendo detalles y haciendo trabajos de prevención. Aquí suele costar mentalizar al jugador para trabajar la intensidad física, pero se compensa con más sesiones de entrenamientos. Hacemos más sesiones que un Real Madrid, Barça o Atlético. En España casi nadie hace dobles sesiones a partir de octubre. Nosotros las hacemos hasta diciembre. En enero hay un parón de casi tres semanas, por lo que nos concentraremos durante 15 días en el sur de Turquía, en Antalya, donde haremos incluso sesiones triples.

¿Cómo ve la eliminatoria de octavos de Champions ante el Bayern Munich?
El factor campo es muy importante. El RB Leipzig sufrió mucho aquí. El año pasado perdíamos 0-3 contra en Benfica en casa. Cuando los jugadores se iban al descanso, el público animó muy fuerte a los jugadores. En el minuto 60 hicimos el 1-3, luego en 2-3 en el 75, y en el 80 empatamos el partido. Si el partido dura 10 minutos más, lo ganamos, porque el público aquí empuja mucho, te lleva en volandas. Por eso es clave volver del partido de ida en Munich con opciones.

Tras 11 años en el Valencia CF, ¿cómo explica que nunca le llegara la oportunidad con el primer equipo?
Creo que se me veía como “el chico de la casa”, por lo que me tocó dar el paso y salir fuera con César Ferrando, y juntos ascendimos a Primera con el Albacete antes de irnos al Atlético de Madrid. Aún así, en el Valencia colaboré un poco con el primer equipo en la etapa de Héctor Cuper, con quien llevaba el control de pruebas del primer equipo, y aprendí mucho de Roberto Sassi, el preparador físico de Claudio Ranieri.

¿Le gustaría volver a la Liga española?
Aquí me están valorando mucho, cosa que en España no hicieron en su momento. Si surgiera una posibilidad, lo valoraría, pero estoy muy agradecido al entrenador porque apostó muy fuerte por mí. Incluso en Bursaspor, como sabía que yo venía de un contrato superior en otro club, puso dinero de su bolsillo

¿Por qué cree que no le valoraron lo suficiente en España, pese a su gran experiencia?
En España los entrenadores casi siempre llegan con su preparador físico. Estoy muy agradecido con Abel Resino, pero al quedarse él fuera del mercado, tuve que seguir mi camino. Él lo entendió y seguimos teniendo muy buena relación. Juntos vivimos algo ináudito en el Celta de Vigo: nos renovaron el contrato al concluir la Liga y, cuatro días después, nos comunicaron que nos despedían para fichar a Luis Enrique.

¿Fue inevitable salir de España?
En España se vivieron momentos económicos muy duros para los clubes. Un equipo importante de Segunda me llegó a proponer 1500 euros al mes. En Primera puedes econtrarte a un preparador físico cobrando medio millón de euros y a otro 4000 euros al mes, y esas diferencias tan abismales, que no existen en otras ligas, se deben en gran medida al reparto de los derechos de TV. De las 24 leyes concursales que se presentaron en Europa, 23 eran españolas. ¿Quien ha permitido esta barbaridad? En 10 años hemos pasado de ser 20 españoles por el mundo a más de 700 contando a jugadores y técnicos.

¿Por qué Tebas?

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